viernes, 17 de mayo de 2013

Así estamos

Hala, para que la canten todos los españolitos que hablan de seguir gastando (y que dicen la palabra austericidio), esta canción de Los Punsetes, de 2010 (profética):



Conseguidme dinero,
no quiero trabajar para tenerlo;
traedme dinero,
billetes mejor, si no me vale suelto...


Es que ya ni te conozco
con esa cosa de trabajar.
Tu trabajo va a volverte loco,
el trabajo va a volverte un haragán.

Porque eso es lo que quieren,
lo que quieren de verdad.
Las piscinas no se pagan solas,
alguien me las tiene que pagar.

Conseguidme dinero,
que no tenga que mover un solo dedo;
traedme dinero,
no os preocupéis, que yo mismo lo cuento.


No quiero que me lo prestes,
yo quiero que me lo des.
Te lo digo abiertamente,
no te lo pienso devolver.

Eso es lo que necesito
y no quiero nada más.
Aparta de mi camino,
hágase mi santa voluntad.

Conseguidme dinero,
si no queréis sabéis lo que yo quiero;
traedme dinero,
o al menos unos cupones descuento...


Conseguidme dinero,
traedme dinero,
conseguidme dinero,
traedme dinero.

jueves, 16 de mayo de 2013

Lugo / León / Palencia / Burgos (y 8)

El sábado por la tarde fuimos -ya es un clásico- a ver ganar a los sobrinos. Qué bien corría Diego y qué fácil saltaba Eva. Nosotros, al sol benévolo de mayo, hubiéramos disfrutado hasta del hockey hierba: cuánto más de las victorias deportivas familiares. Y de allí al castillo:


En primer plano la catedral: en medio el cimborrio y en el extremo la grandiosamente grandiosa capilla de los condestables. El edificio gris que se ve justo entre los dos es el Museo de la Evolución: masivo, por decir algo. Y detrás, a la izquierda, la delicadeza, en el borde del verde, de la cartuja. De trasfondo los montes nevados, supongo que de la sierra de la Demanda (qué bonito nombre, eh).
Al bajar nos dimos con compañeros de clase de mi sobrina mayor, que estaban botelloneando  -y me alegré de que ella no estuviera allí.
Nos tomamos un chocolate caliente.
Volvimos paseando por la continuación del Espolón, paramos delante de las Salesas, donde un cartel explicaba que allí hizo la primera comunión san Rafael Arnáiz.
Y entramos en la iglesia de las Esclavas, donde está ahora también -provisionalmente- la parroquia de san Josemaría de Burgos y donde el propio san Josemaría dio un retiro el año 1938 o 1939 [y descubro en su web un pdf sobre san Josemaría en Burgos, muy detallado].
Qué dulce tarde de sol en Burgos.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Lugo / León / Palencia / Burgos (7)

De Villamayor volvimos a Burgos por Zael: un descubrimiento emocionante el paisaje que nos encontramos (en cambio los pueblos, de nombres bien bonitos, podían competir en feísmo con muchos de Galicia), en lo mejor de la primavera, con hermosísimas encinas desperdigadas, que me recordaron tanto los viajes de Ciudad Real a Almodóvar del Campo.
Y luego pasamos por la carretera de Arcos, que habría que mitologizar, de bonito que era el campo por ella, incluso con árboles menos nobiliarios (no sé, podríamos llamarla a partir de ahora carretera de Argos):







martes, 14 de mayo de 2013

Lugo / León / Palencia / Burgos (6)

El sábado por la mañana nos fuimos a ver el convento cisterciense de Villamayor de los Montes, entre Burgos y Lerma.
La monjita nos enseñaba sobre todo el suelo de cantos, que dicen que es del XVI, pero yo me fijaba más en el claustro, que de tan sobrio era casi menos: no sé cómo decirlo.

[esta foto, de la web del monasterio]



Es un románico muy despojado, muy rítmico, pero los capiteles estaban muy estropeados. Sería un buen ejercicio imaginárselos como los otros de hojas que había en la entrada a la iglesia:

Un paraíso vegetal marcado por la sobriedad, el ritmo y el verdecimiento de la piedra en los capiteles.

La iglesia ya era una delicia gótica (fotos y explicaciones aquí), con un ábside muy interesante por fuera, pero que casi no podíamos ver. Y tenían una imagen de la Virgen preciosa, de las más admirables que he visto en mi vida. Y otra vez mi foto no le hace justicia:

La monjita nos iba contando que tienen dos novicias de Kenya, que pasaron mucho frío al principio y que ya están muy contentas allí.
Al salir, mis hermanas les compraron pastas: buenísimas rosquillas.

lunes, 13 de mayo de 2013

El despacho de Rajoy

Vi las fotos ayer en el ABC. No daba crédito:


Esos cuadros monstruosos -Luis Gordillo y Miró- los puso Zapatero y va él y los deja (y a vosotros os dejo la glosa a güevo).
Una única foto en todo el despacho: "de los miembros del Consejo de Ministros".
Ha movido las banderas ahí desde el otro extremo: esa es su gran aportación. Las podía haber puesto al menos tapando el bodrio de Miró.
Toda la derecha de la mesa la ocupan montones de periódicos españoles y extranjeros: ¿no tiene gabinete de prensa? Invito a todos los lectores de este blog a cerveza si en Moncloa hay menos de 20 personas trabajando en ese gabinete. Y si hay más de treinta, me invitáis a mí.

sábado, 11 de mayo de 2013

Lugo / León / Palencia / Burgos (5)

Llegué a Burgos al final del día (tardé menos en llegar de lo que tardo aquí en contarlo) con la empanada por delante, para ver si no se fijaban en mis gorduras.
La táctica del pelo recién cortado tuvo éxito de primeras -estás más joven, dijeron. Pero pronto se dieron cuenta mi madre y mis hermanas de que no he adelgazado lo que debiera. Y entre mi pelo, que ralea más de lo que debiera, bien que notó Marga unas heriditas que yo esperaba que no vieran, aunque no eran nada, pero sí que las vio, buena es.

Y teníamos que ir a recoger a mi sobrina, que estaba en hípica (esto es ascenso social: de campesinos a caballeros en tres generaciones). Y nos pusimos a esperar y no salía. Fue un poco angustioso -no fuera que la hubiera raptado alguien- sobre todo porque le estaba poniendo a mi hermana Eva la música de una ópera de Philip Glass, El enebro, con esa letra de:


Mama killed me, / papa ate me / little sister bundled my bones under the juniper.
(Mamá me mató / papá me comió / mi hermanita juntó mis huesos bajo el enebro).

Al final salió, que había habido un malentendido: Irene está muy mayor y muy guapa; se parece cada vez más a su madre.

viernes, 10 de mayo de 2013

Lugo / León / Palencia / Burgos (4)

Yo me perezco por el paisaje entre Sahagún y Castrojeriz: la Tierra de Campos, los Campi Gothorum (ah, y en la wikipedia me entero de que se llamaron Campus Gallaeciae, aunque cueste creerlo).
Esta vez la emoción fue todavía mayor porque nada más pasar el área de servicio de Sahagún el nuevo coche dio la señal de reserva y yo no sabía para cuánto me iba a dar: durante más de 40 kilómetros por la admirable provincia de Palencia -ese valle de Cervatos de la Cueza- no supe si me iba a quedar tirado en medio del fulgor del cereal verde.
Ese fue el paisaje de mi infancia y por eso será que es el que más quiero, por más que a mucha gente le parezca anodino y monótono.
No esta primavera, yo creo que esta primavera a todo el mundo le tendría que gustar, aunque no haya montañas.

No tengo fotos mías. Aquí, una que he encontrado (en esta web) de los inicios de la tierra de Campos desde el mítico alto de Mostelares, terror de los peregrinos a Santiago, nada más pasar mi pueblo, Castrojeriz:

jueves, 9 de mayo de 2013

Lugo / León / Palencia / Burgos (3)

Desde León, cerca de Mansilla de las Mulas (ese pueblo necesita un rebranding) vi un cartel del Monasterio de Santa María de Sandoval y me desvié.
Acabé en medio de un pueblo: Mansilla Mayor. Pregunté a una señora: tenía que haber cogido una desviación. No había cartel: igualito que en Galicia. Llegué. Un edificio morrocotudo medio en ruinas. En un lado, una casa que parecía habitada por aborígenes: me salieron dos perros mierdosos pero ladrando como si les fuera la vida en ello. Grité a ver si los aborígenes salían. No salieron. Me retiré mohíno.

Esta foto era sobre el tema estética de ruinas, pero ahora estoy sobre todo contento del cielo azul:


Había una portada bien gótica:


Y monjes descabezados. La gente tiene fijación por destrozar caras:


Ya se me hace raro ver algo tan gótico: hasta ese extremo hemos llegado.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Lugo / León / Palencia / Burgos (2)

En la Universidad de León di las clases que llevo ya dando varios años. Confiado en exceso, empecé a gustarme mientras le daba vueltas a los conceptos de 'Legado clásico' (para criticarlo: 'legado' quiere decir 'muerto') y 'Cultura grecolatina' (para ponerle pegas). La cosa era ver si se el cristianismo ahí pintaba algo o no: 135 minutos de desparrame. Me dicen a mí que vaya a una sesión así y salgo corriendo en dirección contraria. Y quedaba otro pack por la tarde: yo no sé cómo la gente se apunta a un Máster, hay que ser muy masoquistas.
Comida en el campus. Y luego al sol benévolo y un aire fresco en su punto, casi frío; una cura de sol con el artículo del Quijotismo de E.G.-M. de deleitosísimo postre.
Y mientras, dándole vueltas a que me había enrollado demasiado y que no me pagan por soltar mis filias y fobias (por ejemplo hablé mal de Gaudí y me metí con Warhol -antes de ver que un alumno tenía una lata Campbell en la carpeta). Bueno, como de hecho no me pagan esas clases, que vaya lo uno por lo otro.
Por la tarde ya me ceñí a comentar unos textos (san Pablo en el Areópago, san Ignacio de Antioquía, Clemente de Alejandría, san Basilio). Salimos todos aliviados de aquello, y yo todo contento de haber salido con bien. Un alumno muy majo me dio las gracias.
Y corrí al coche para ver el campo verde en primavera.

martes, 7 de mayo de 2013

Lugo / León / Palencia / Burgos (1)

Un gran placer en el viaje de ida: pasar a primera hora de la mañana por esos montes a los que le estoy cogiendo tanta afición, nada más pasado Lugo. Mucho me acordé de un verso del poema que comentó cb tan bien:
Es dampft das Tal (¿Humea? el valle).
Las laderas de los montes, de ¿brezos? de flores rosadas estaban como exhalando vapor, pero ni humear ni exhalar acaban de cuadrar: una especie de humo muy bonito que desdibujaba la mañana luminosa.

A la vuelta, cerca de Becerreá, había un pequeño fuego desatado que se estaba comiendo los brezos, y qué desolador. Pero me olvidé pronto, ay, porque estaba picado con un Audi que se empeñaba en pasarme y al que yo le pasé varias veces -la gracia es que no pasábamos de 130km/h: niños pequeños de papá Estado, que ya nos deja jugar a correr de verdad, pero es que me atizó dos multas seguidas por ir a 132km/h (que yo creía que solo te cascaban con 133km/h, pero ya se vio que no: 100 euros en total, por pronto pago: todavía les tendré que estar agradecido).

Y mientras, en la radio sonaba esta música sudafricana hipnotizante: