viernes, 19 de septiembre de 2014

Cosas de clase

En una asignatura estamos leyendo la Ilíada y en otra, traduciendo a Tucídides (y para colmo me pagan por ello).

De lo poco que llevamos del primer año de la guerra del Peloponeso (empezamos en 2.21), ya hemos podido mascar la tensión dentro de los muros de Atenas, donde los tiene encerrrados a todos Pericles. Su táctica es atacar por mar y resistir dentro.

Los espartanos se dedican a devastar los campos del Ática.

Se están forrando los vende-oráculos, que te dan el que quieras más a tu gusto: ὧν ἀκροᾶσθαι ὡς ἕκαστος ὥρμητο que leído sería algo así como: hoon acroásthai hoos hécastos hoórmeeto: «a escucharlos cada uno por su lado se lanzaba» (o «se afanaba», que eso ponen otros manuscritos: ὥργητο).

Los jóvenes, sin recuerdo de guerras previas, quieren salir a partirse ya la cara con el enemigo.
La gente se va juntando en grupitos afines, a discutir. Están cabreados con Pericles: no se acuerdan ya de que le apoyaron: le echan la culpa de todo. Él ve el pastel y evita convocar asambleas o reuniones de cualquier clase (en tiempos de turbación, no hacer mudanza, Cameron: τοῦ μὴ ὀργῇ τι μᾶλλον ἢ γνώμῃ ξυνελθόντας ἐξαμαρτεῖν «para que no erraran más por rabia que por razón»).

A la vez, manda repetidamente jinetes a enfrentarse a las avanzadillas enemigas. En una de esas, el bando espartano (los beocios en concreto) hacen darse la vuelta (τροπὴ tropé) a los atenienses y erigen un monumento (τροπαῖον tropaion = latín tropaeum = trofeo). Hay tan pocos muertos que levantan los cadáveres el mismo día sin necesidad de treguas: Tucídides lo borda ahí en aliteración y arquitectura, con cuantro palabras que empiezan con α: ἀνείλοντο [μέντοι] αὐτοὺς αὐθημερὸν ἀσπόνδους anéilonto [el mentoi «así pues» podemos obviarlo] autús authémeron aspóndus «levantaron esos el-día-mismo sin-treguas».

jueves, 18 de septiembre de 2014

Zagreb 8

La Galería Moderna sí que fue una visita interesante, quizá porque no esperaba mucho. Por encima de todos, me llamó la atención Vlaho Bukovac. Mirad este retrato:

[la foto es de Dan Polley]. El más famoso, bien grande, que tenían era la visión de Ivan Gundulić sobre su obra Osman (algo que ver con otomanos):

También me apunté a Mato Celestin Medović, Nikola Mašić, Ivan Generalić, Oton Gliha.

Más reciente es este cuadro, que me sorprendió, tengo que decirlo, pero no anoté de quién era, ay:


Muchas fotos, en Flickr.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Ilíada 2

[Notas del canto I]

Inicio del ‘plan de Zeus’: devolver a su lugar en el centro a Aquiles.

Sumario: Sueño 'a' Agamenón / prueba (πεῖρα) de la moral del ejército que no sale bien / Reacción de Ulises / Tersites / Catálogo de las Naves (parece aburrido, pero no lo es tanto).

El sueño lo manda el taimado Zeus para que entre al trapo Agamenón: 2.20 'Funesto' Ensueño "que se pone sobre" su cabeza (como bocadillo de comic) y toma la figura de Néstor (ambigüedad continua en torno a él: anciano, luego sabio, pero luego siempre errado - en 2.82 el Néstor 'real' animará a hacer caso del sueño: ¡epic fail!). 2.35 Paradoja del sueño enviado por los dioses (luego verdadero), pero al final falso (conclusiones ockhamianas, mucha teodicea por ahí).

Una escena típica: vestirse (2.41-5).
.
Primer símil hecho con perspectiva de ojo de águila: 2.87-94 ejércitos como abejas que salen del panal.

2.73 ¿Sentido de la prueba (πεῖρα)? Zeus no le había dicho a Agamenón que la hiciera. 2.101 El cetro de Agamenón: poder y su transmisión: 2.104-107 oposición dar/dejar: δῶκε / ἔλιπεν.

2.144-50 Otro símil –aquí dramático- sobre la masa como olas. Y otro 2.209-10 para cerrar.

2.159 los lomos / las espaldas del mar.

Ante el fracaso de la prueba de la moral del ejército tiene que intervenir Hera. Atenea impulsa a Ulises, que anima a los poderosos y golpea a los hombres del pueblo. Argumentación sobre el dominio de uno solo, por orden de Zeus (pero a quien llama ahí justo 'taimado hijo de Crono').

Importancia del episodio de Tersites: feo ≈malo. Retrato expresionista (2.216-19 cojo, encorvado, cabeza picuda con pelusa). Se le crítica hablar sin orden, atolondrado, bufón que quiere hacer reír; 2.222 frenesí de estridentes chillidos) pero se muestra su dominio del arte de zaherir. Dice verdades como puños a Agamenón (2.225-34): muchas mujeres, gran lote del botín. Ulises reconoce su capacidad oratoria (2.246), pero sin auctoritas. Frente a él, el discurso de Ulises es básicamente 'todo puede acabar bien' y el resto amenazas. Golpea a Tersites, el ejército lo ve bien (le llaman injuriador lanzapalabras (2.275).

Llamada de Ulises al pundonor (2.298-9). Oportuno recordatorio del episodio de Áulide, justo ahora (2.301). Cierre del episodio: 2.336 Los aqueos aprueban continuar luchando (se insiste en ello en 2.453.4, tras la escena de sacrificio). Luego al final la 'prueba' ha resultado, al menos para los planes de Zeus

Discurso de Néstor: 2.335 de apoyo a Agamenón (para variar). Dice que solo dos o tres quieren volver. Propone que luchen por clanes: su propuesta tampoco sirve de nada.

Primera mención –excusándose- de Agamenón a su actitud ante Aquiles 2.378.

Lista de guerreros griegos, prelación: 2.405-8. Escena típica de sacrificio 2.420ss. Zeus acepta las víctimas pero todavía no les hace caso.

2.455-83 sucesión de símiles excelentes: guerreros como fuego devastador, como aves, como moscas, como ovejas y cabras mezcladas, Agamenón en la cumbre de su orgullo: 2.481 como toro entre vacas.

Segundo proemio 2.484-93.
Catálogo: microrelatos 2.512-15 (Astíoque con Ares), 2.594-600 (Támiris), 2.698-702 (Protesilao), 2.830-34 (los hijos del adivino Mérope).
2.557-8 Propaganda ateniense sobre Salamina, que aparece junto a Atenas en el Catálogo.
2.760-84 Invocación a la Musa: mejores yeguas, mejores guerreros (2.768 Ayante)
Catálogo de los troyanos al final.

martes, 16 de septiembre de 2014

Zagreb 7

Yo no iba a Zagreb por la pintura. No conozco el Louvre, ni tantas galerías italianas, ni muchos museos alemanes, ni las de de Suiza, Holanda o Bélgica ni los infinitos Museos de USA. Pero yo estaba en Zagreb.

El primer día fui, con cierto escepticismo, a ver la colección del obispo Strossmayer, una figura importante en la Croacia del XIX.

La impresión que me dio (hacía calor, eso influyó claramente en contra) fue que al tal obispo le habían timado algunos marchantes italianos a los que me imaginé yo que compró los cuadros al peso: en el mejor de los casos, obras secundarias o de taller; en el peor, falsificaciones.

Había un cuadro de Juan Sureda. Había muchas cosas italianas, pero -ya digo- me parecían casi todas un fake. Un Poussin me recordó demasiado a otro de Dublin. Me paré ante un Bellini y no supe si admirarlo o no: mi mente estaba bloqueada por la sombra de la duda, por decirlo a la tremenda.


[foto, de aquí]

Más adelante, vi un libro sobre la Catedral de Đakovo, que hizo ese obispo. Esa sí que me hubiera gustado visitarla, pero estaba muy lejos, en el extremo este de Croacia: la región de Eslavonia (no confundir ni con Eslovenia ni con Eslovaquia).

Echadle vosotros un vistazo a la Galería en esta excelente galería de fotos.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Zagreb 6 - La Secesión

¿Y de la Secesión vienesa / Modernismo / Art Nouveau / Jugenstil no tenían nada?

Pues sí. Por ejemplo esta casa cerca de la plaza del mariscal Tito (sí, también ellos están gestionando la memoria histórica, pero al revés - y además Tito era croata, ejem):





El propio Museo de Etnografía, bien decrépito, en el que entré como Pedro por mi casa sin entrada porque no había nadie:







El último día visité los Archivos Nacionales. Eso sí que es un hito de esa arquitectura, en una fecha límite de tantas cosas: 1913. Pero ya habrá tiempo de hablar de ello.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Ilíada 1

Son notas para el comentario en clase, un poco telegráficas, a lo Aristóteles (la comparación es por lo telegráfico, no por lo profundo, eh).
Utilizo la traducción de Emilio Crespo y puntualmente la de Antonio López Eire.

1.14 Crises con cetro y las ínfulas de Apolo (pero también con rescates). Plegaria mientras se aleja 1.37-42 (≈ 1.451-56: ahora cumplida): muchos epítetos, muchas súplicas (πολλά). 1.39 Recordatorios varios (do ut des): "Si alguna vez… he techado tu amable templo" [los sacerdotes 'cuidan' a los dioses].
1.47 Reacción favorable de Apolo, semejante a la noche (νυκτὶ ἐοικώς =negro de ira; el otro símil breve es Tetis como niebla en 1.359): interesante modo de explicar la extensión de la peste, flechas lanzadas primero a burros y perros, luego a los hombres.
1.62 Necesidad de un mediador: adivino (que conoce lo que 1.70 es, era y será), sacerdote o intérprete de sueños. 1.93-100 Profecía con estructura "ni, ni, sino que". Y condición de futuro: "no apartará ... hasta que". Garantías previas que pide Calcante (cf. 106 adivino de males μάντι κακῶν): status sacerdotal inestable.
1.98 Criseida de vivaces ojos (ἐλικώπιδα ¿negros? Cf. Pulleyn). 1.143 καλλιπάρῃον: de bellas mejillas (y Briseida: 1.184, 1.323 y 1.346). En 1.31 Agamenón la quiere para la cama y el telar.
1.104 Agamenón con ojos de refulgente fuego 1.113 la prefiere a Clitemestra. La devolverá “si es lo mejor” (claro understatement): "1.116: "yo quiero que la hueste esté sana y salva, no que perezca". 1.118 Hay que disponerle a él otro botín.
1.149 Cólera de Aquiles: se queja de que no le dan lo que merece. Agamenón es quien más recibe por ser quien es: discusión sobre si beneficios por méritos personales o por status. 1.181ss. Amenazas de Agamenón: se llevará lo de otros. 1.186 A Aquiles: soy más poderoso que tú.
1.197 Epifanía de Atenea solo a Aquiles: le coge de la rubia cabellera. 1.200 terribles sus ojos refulgían. 1.212 Le anuncia que llegará un día que Agamenón le prometa el triple. 1.225 Ataques a Agamenón: "mirada de perro y corazón de ciervo". 1.231 “rey devorador del pueblo, porque reinas entre nulidades” (críticas a la monarquía -posible discusión en la Grecia del redactor de la obra ¿siglo VII / siglo VI? sobre ello).
1.240 Aquiles: chulería o profecía (horizonte de expectativas): “añoranza de Aquiles llegará”.
Aparece Néstor (1.248 de meliflua voz 1.249 más dulce que la miel): cuenta batallitas, salpimenta su discurso de multitud de nombres (generación anterior: 1.263-5: lapitas contra centauros, Teseo). Agamenón parece que le hace caso, pero no (1.289/319).
1.280-84 Relación de fuerzas entre Agamenón y Aquiles.
Agamenón devuelve a Criseida por las 1.312 "húmedas sendas" del mar. Manda que le traigan a Briseida: 1.346 que “se marchó de mala gana”.
1.350 Aquiles se echa a llorar "sentado sobre la ribera del canoso mar" (θῖνα ἐφ’ ἁλὸς πολιῆς). 1.361 Tetis se sienta al lado, lo acaricia con la mano, lo llama con todos sus nombres χειρί τέ μιν κατέρεξεν ἔπος τ᾽ ἔφατ᾽ ἔκ τ᾽ ὀνόμαζε: ('por su nombre justo' López Eire: cf. 1.403-4 Briareo/Egeón).
1.363 le pide que se lo cuente. 1.365: Aquiles: “lo sabes. ¿Por qué relatarte eso que ya conoces?” Pero la acaba de llamar y ella le ha oído porque está cerca, en el fondo del mar (pero ella no puede hablar con Zeus, cuando está donde los etíopes). A la vez recurso narratológico: poner en antecedentes al lector –repetición de contenidos: placer de la narración- y dar el punto de vista de Aquiles.
1.394 Que suplique a Zeus. Servicios prestados. Poder de Zeus en peligro una vez. Aquiles 1.352 y Tetis 1.416: destino efímero de Aquiles (y además sin gloria): ya se lo ha dicho Aquiles a ella antes 1.351 (y 1.505 'sujeto al más temprano hado de todos'). Clave dramática de la Ilíada: el protagonista puede elegir entre morir joven o anciano, con gloria o sin ella, en su situación intermedia entre los hombres y los dioses.
1.431 En tanto, escena paralela en Crisa de devolución (ya antes en 1.318 mientras hace una hecatombe a Apolo, Agamenón manda los heraldos a Aquiles para llevarse a Briseida).
1.457 ss. Escena típica de sacrificio de un animal. Matar/comer/banquetear (entre hombres y con dioses: Peán a Apolo – 1.474 “este se recreaba en su mente al oírlo”).
1.477 La Aurora de rosados dedos.
1.500 Tetis se sienta delante de Zeus, le abraza los rodillas con la izda. y con la derecha su barba: cuadro de Ingres.
1.511 Zeus que las nubes acumula. 1.522 Su temor a Hera: que no se entere. 1.537 Pero ella lo ha captado todo. 1.567 Amenaza de violencia contra ella: derivación burlesca con la intervención de Hefesto, cuando Zeus le cogió del pie y lo volteó hasta Lemno. 1.599-600 inextinguible risa entre los dioses al ver a Hefesto jadeando. Alegría con la música de Apolo y las Musas.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Zagreb 5 - Bauhaus y racionalismo

La verdad era que era un placer pasear por el Zagreb decimonónico, con edificios de aire vienés (y cuando estén arregladas las fachadas, aquello va a ser impresionante).
En la plaza, la mayoría de los edificios tendía a lo clasicista. Había uno que no. Luego, resultó que era de Peter Behrens, nada menos:







Otro día, por una calle cercana, vi este otro:


Más fotos sobre todo aquí y aquí.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Zagreb 4 - el ban Jelačić

Zagreb nació como ciudad libre con el rey húngaro Bela IV. Era una acrópolis en el sentido estricto de la palabra: lo que ahora es la ciudad vieja: Gradec.
Al lado, surgió una pequeña ciudad clerical, lo que ahora es Kaptol (de capitulum: el cabildo; la catedral y las casas de los canónigos).
Al lado, se fueron asentando gentes de otros lugares. Los italianos le dieron nombre: Latinorum vicus, ahora Vlas (no me preguntéis cómo, pero de ahí parece que viene. La calle es Vlaska).

En el siglo XIX se extendió por lo que ahora es la ciudad moderna, cuyo centro es la Plaza Ban Jelačić, con un monumento ecuestre al supradicho, que tuvo el olfato en 1848 de tirarse del lado de Austria y alejarse de Hungría; y de paso acabó con la institución de los siervos de la gleba. Con la independencia de Croacia volvieron a poner su estatua en esa plaza, llamada, bajo Tito, 'de la República'. Es decir, que es lo más cercano a un rey que han tenido los croatas.
Yo sigo pensando que mejor hubiera sido que hubiera sobrevivido el imperio austro-húngaro (y a ser posible, más austro que húngaro) y Croacia en él. Pero yo soy un raro y un resentido y un imperialista.


(foto de wikipedia. Mañana hablo del edificio de la derecha)

Ahora está en la Catedral, pero un conde no sabes cómo ponerlo, así que lo han puesto de pie y recortado:


martes, 9 de septiembre de 2014

Zagreb 3 - Trg

Trg es 'Plaza'. En el centro de Zagreb está por ejemplo la Trg bana Josipa Jelačića, o 'Plaza del ban Josip Jelačić' (la -a es la marca de genitivo).

Y diréis, qué diferencia hay entre č y ć. Pues debe de ser muy fina porque me dijo uno de Split que los de Dalmacia no saben distinguirla. En la wikipedia en español ponen la transcripción: jɛ̌lat͡ʃit͡ɕ.

La moraleja es clara: el croata es lengua difícil, con esas gradaciones entre s, sh, ts, ch, ss y t.

Yo estuve en un sitio que se llamaba Trški Vrh.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Lapsed Agnostic: to fake it till they make it

Me hablaron muy bien en Dublin de John Waters, hasta hace poco columnista en el Irish Times (ahora en el Independent), siempre polémico (en el mal sentido que los medios de masas usan para el tipo de polémica con la que no están a gusto).
Yo me he leído en Zagreb Lapsed Catholic, un libro suyo con algo de memorias y mucho de discusión sobre la (cada vez más) problemática relación de los irlandeses con su pasado, en particular con la Iglesia Católica.
Empieza resumiendo los argumentos tan sobados que también él usó contra la Iglesia en su adolescencia. La diferencia es que a continuación va y dice: Pienso que esas ideas muy reduccionistas era mi propio planteamiento básicamente, basadas en innumerables mensajes de la cultura que me venía por todas las direcciones («I think these rather reductionist ideas were much my own conception, based on innumerable cultural messages coming at me from all directions» 2).
En contraste, la fe rocosa de su padre, trabajador infatigable y en cierto modo el 'típico irlandés' de la generación anterior, en vez de servir para una manida oposición entre 'fe simple' y 'falta de fe ilustrada' (es habitual en esos casos hacer un retórico lamento por la inocencia infantil perdida que se suele asociar con ello; pero al fin es 'superada'), la describe como no simple en absoluto: no había nada simple respecto a mi padre («there was nothing simple about my father» 3). El retrato que hace de él yo creo que es lo mejor con diferencia de todo el libro. Un hombre de profunda piedad y ni pizca de sentimentalismo: una existencia vivida en la convicción absoluta de otra realidad («an existence lived in the utter conviction of another reality» 6), con tres focos: piety, labour, faith (8). Nada de diversiones, dureza de vida: no sé si olfatear ahí algo 'calvinista' o 'jansenista', para el standard hispánico al menos, pero la figura de su padre impresiona.

Otro núcleo del libro es el ajuste de cuentas con su generación, la de Peter Pan: "I often wonder if my generation's retrospective disparagement of the piety of its parents' generation is more a reaction to its own forced childhood ostentation, which expresses itself as a a repudiation of the alleged falsity of its religious inheritance" (15). Su generación es la de los que juegan continuamente con la idea de vivir a la contra y en realidad están instalados en el poder, taponando el paso a las nuevas generaciones y a la vez quejándose del 'pasotismo de la juventud', a la que siguen dando lecciones de que lo que hicieron ellos en los sesenta ("the One True Journey" 39). Yo, como él, no puedo estar más harto de esa retórica, que sigue imponiéndose de mil maneras, así que leí con fascinación los mandobles que les pega: "the pseudo-young establishment preaches the further implementation of its palpably inadequate agenda as a solution to the growing senselessness for which it refuses to acknowledge any form of responsibility" (48). Son esos "middle-aged age who have embezzled the national bank of youth" (49). "The values of the Peter Pan generation include an opposition to war, regardless of morality; a belief in personal freedom unabashed by the contradiction that this cannot be defined other than relative to the freedoms of others; a belief in 'social justice' for the downtrodden, coupled with a desire for a low-tax economy; a commitment to theoretical alternativism, except when the outcome is likely to cause discomfort to the believer; a belief in equality, other than for approved groups, such as, in different contexts, men, whites, straights and conservatives; a hatred of America, especially when the Republican party is in power." Y luego habla de su defensa de "los grupos marginados" y de que esa generación, como culmen, defiende que la idea de Dios debe ser eliminada (51-52).

El otro protagonista es la Iglesia en Irlanda, a la que trata con dureza, explicando los problemas que vinieron de que se convirtiese especialmente en un gobierno moral sustituto («surrogate moral government» 4) y que con la independencia de Gran Bretaña acabase asociad con el nacionalismo y una versión nacionalista superficial de la historia («became associated with nationalism and with a superficially nationalistic version of history» 10 - todo esto no sé a qué me recuerda).

Y lo más impresionante es el relato de su conversión: los años de miedo interior, sofocados por el alcohol. La necesidad que primero le vino impuesta (parece que forma parte del proceso de recuperación de los Alcohólicos Anónimos, aunque uno sea ateo) de arrodillarse ante "Alguien" y que a él le costó mucho, pero que le ayudó al final tanto.
Al final da un buen consejo: Cuando la gente me pregunta cómo puede encontrar el camino de vuelta a la fe, les digo que lo finjan hasta que lo hagan, porque eso me funcinó a mí («When people ask me how they might find their way back to faith, I tell them to fake it till they make it, because that worked for me»). Así es: arrodillarse le costó mucho. Empezó dirigiéndose a su padre y al fin pudo dirigirse a Dios. Daban un consejo en Alcohólicos Anónimos: tirar una zapatilla debajo de la cama para facilitar el proceso.

Es muy interesante también lo que cuenta de su reacción al tener una hija (con Sinead O'Connor: una relación que fue bien tormentosa): explica que no le podía transmitir a ella solo sus dudas, es decir, dejarla en la ignorancia de la fe, porque él al menos había tenido antes certezas previas a las dudas y no quería que ella se quedase sin ellas.

El final del libro es más aburrido, aunque tiene argumentos muy interesantes sobre, por ejemplo, las actitudes pobristas, que multiplican la culpa sin solucionar nada (otro resabio quizá de jansenismo, digo yo; de eso sí que tenemos aquí).